BP seguía el miércoles con sus esfuerzos para contener una fuga de petróleo en un pozo dañado en el golfo de México al tiempo que aumenta el temor a que las poderosas corrientes marinas lleven la marea negra hacia localidades turísticas y bancos de pesca en Estados Unidos.
La petrolera con sede en Londres, que ha sufrido un fuerte golpe a su reputación y que ha perdido unos 30.000 millones de dólares (unos 24.000 millones de euros) de su valor de mercado tras el desastre, dijo que espera incrementar la cantidad de petróleo capturado desde el pozo mientras busca una solución permanente.
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